Almudenanita se dirigía en un coche a lo que sería un soporífero fin de semana de eternas horas. Tenía posibilidades de ser el fin de su existencia; todo el mundo sabe que los enanitos pandimensionales de su raza de 18·10^6 años de edad no soportan las horas (ni los minutos, ni los segundos, si apuramos) de completa improductividad y fallecen súbitamente, ardiendo en llamas y provocando los famosos incendios forestales. Lo dicho, que Almudenanita veía a una ecapuchada parca aproximándose sigilosamente. Esto era muy divertido, pero la idea de largos días de tortura previos a su fin no la hacían sonreír lo más mínimo. Y cuál fue su güelca sorpresa, cuando descubrió que todos sus amigos llevaban semanas COSpirando contra ella, tramando, susurrando a sus espaldas, apuñalándola traperamente. ¡Cuán insospechado complot! Resultó ser que por la más remota casualidad (debe ser cosa de la ley de la improbabilidad esa) ella les descubrió a todos convocados en esa reunión a la que ella no había sido invitada y se propuso firmemente arruinarles el fin de semana. El resultado fue una suculenta barbacoa, una tarta con el número 81 (desde mi lado era 81!!), y una tarde de desvarío sin precedentes.

Esos fiesterosssss!!! 

Lo dicho, que os agradezco muchííííísimo a todos el que hayáis venido (sobre todo los que estáis más lejos) y que hayáis organizado todo esto (Seancito, ya sé que tú eres el que más se lo ha currado). Deciros que me ha hecho mucha mucha ilusión y que me lo he pasado genial!!!. Muchas gracias también a los que no pudisteis venir (Sam, Bolsón, Tete, Maris, Meggie) por causas mayores, pero tengo por ahí archivados vuestros papelitos :D

Y Sarita la médica, de ti no me he olvidado, gracias por esto y por todo (por todos los días) 

…y a toda la gente que no estaba, mis jóvenes investigadores y mi gente del conser, un besazo muy grande!!!!

Hala ya os dejo en paz, que menudo rollo leer los agradecimientos!