Hola chicos, Garrapito, la bestia estival, da señales de vida:

Bueno, por fin escribo en el blog. Después de Munich fui al pueblo donde a duras penas sobreviví a las superverbenas  con estilo que tenemos por allí. Está guay como queda, con vuestro permiso he cambiado el color de las letras del título y he trasteado un poco en la barra lateral. Si no os gustan los cambios deshacedlos, quemad mi casa y hackead mi ordenador portátil.

Os mando un reportaje fotográfico muy especial para mí porque resume el espíritu rural de Piornal, el pueblo más alto de Extremadura, donde el aire puro ralea y se concentran los rayos uva. Como sabéis, sobre todo después de diseñar una máquina mata niños, la falta de oxígeno no es muy buena para el desarrollo del feto y su ausencia en este poblado ha dado lugar al desarrollo de una nueva, letal y agresiva forma de vida: el piornalego.Para él piornalego la diversión consiste en acribillar a nabazos a las otras personas (si puede ser vivas), destripar sapos, aplastar murciélagos, comer culebras de agua y dormir sobre colchones de piedra. Son todos pelirrojos, diestros, descendientes del demonio y muy muy brutos.

Las fotos que os mando son de la “casa de la cultura” del pueblo, un edificio con una biblioteca casi siempre cerrada y un bar de tapas bastante exitoso.

Besos desde Cáceres.